Desde aquí nos hacemos partícipes de la iniciativaPatrimonio histórico de España en peligro. Un grupo de trabajo de Flickrque colabora con este nuevo proyecto preocupado por el estado de conservación de nuestros monumentos, muchos de los cuales se encuentran en un estado de degradación muy avanzado, como es el caso de la fortaleza de Ucero en el Cañón del Río Lobos, un lugar clave para entender la historia de estas tierras, pero completamente olvidado y abandonado.
Siempre estaremos en deuda con Juan Antonio Cebrián, que como nadie nos ha conducido por la senda de la historia durante muchas horas de radio. Junto a él caminamos viviendo mil y una historias, mil y una noches mágicas inolvidables. Gracias por compartir con todos nosotros todos esos sueños y también por acompañarnos por la senda de la vida con tu alegre ingenio e iluminarnos con tus sabias reflexiones haciendo siempre de la historia una aventura apasionante e inolvidable. Hasta siempre Juan Antonio. ¡Fuerza y honor!
En el cañón del Río Lobos, provincia de Soria, ubicada en un paraje espectacular, se encuentra la ermita románica de San Bartolomé, que esconde, tras el silencio de las marcas y signos de sus sillares, la historia de corrientes y tradiciones gremiales muy antiguas. Desde los primeros signos grabados en la roca por nuestros antepasados hace miles de años en el primero de los templos a la Diosa, la Cueva Grande, hasta los signos lapidarios inscritos en los sillares de la ermita durante el medioevo, ¿podríamos afirmar que existe una continuidad en el mensaje que transmiten? De ser así, significaría que los gremios de constructores medievales fueron los depositarios de una tradición constructiva muy antigua, cuyos orígenes se remontan a los círculos de piedra megalíticos, y basada en el uso de las matemáticas, la geometría y la astronomía; auténticos ejes vertebradores de todo cuanto está dispuesto en el templo, donde cada una de sus partes puede ser explicada en función del conjunto. El esquema "sagrado" subyacente, empleado para realizar la proyección planimétrica de la planta y el alzado, permite al maestro arquitecto reproducir en el templo, según la perfección dictada por los números, los principios subyacentes a los fenómenos que se pueden observar en la Naturaleza, convirtiendo estos recintos en auténticos compendios del saber donde confluyen arte y ciencia; espacios en donde se ha preservado el legado de una tradición cuyos orígenes se pierden en la noche de los tiempos y de la que aún queda mucho por aprender.
Estamos trabajando en una nueva sección para clasificar tipológicamente capiteles, canecillos, frisos y otros elementos arquitectónicos románicos y góticos con presencia de cualquier elemento escultórico. Categorizadas por ubicación y familias se podrán consultar las fichas de cada uno de sus elementos. Busca un canecillo por su ubicación geográfica y una vez hallado, compáralo con canecillos de otros lugares de la misma familia, o bien observa su evolución estilística y formal a lo largo del tiempo y descubre las claves simbólicas que estos artistas de la piedra nos legaron. En la primera de las galerías una aproximación a la peculiar iconografía presente en los canecillos de San Bartolomé de Ucero en Soria.
Para tener una mejor perspectiva del entorno más inmediato publicamos unas vídeo-fichas para ofreceros algunas vistas de estos parajes: acércate a uno de los lugares más visitados de la provincia de Soria: el Cañón del Río Lobos y la ermita de San Bartolomé.
En el centro de este rosetón románico con influencias mozárabes se encuentra una peculiar celosía calada, de tracería musulmana según nos explica Gaya Nuño en su Guía del Rómánico Soriano. Esta formado por diez corazones entrelazados que forman un pentalfa con su consiguiente pentagrama inscrito.
Ángel Almazán nos recuerda que para los sufíes medievales, como es el caso de Ibn-al-Arabí (1165-1240), el corazón o 'qalb' es el órgano del conocimiento, la intuición y la comprensión, la gnosis, en definitiva, alcanzada a través de Dios y de los misterios divinos.
La palabra "corazón" proviene de la raíz indoeuropea "krd", con el significado de "corazón" o "centro". Así en el Nuevo Testamento se puede leer que el Reino de Dios se encuentra en el corazón. René Guénon, en su obra "Símbolos fundamentales de la Ciencia Sagrada", analiza el simbolismo tradicional del corazón indicando que representa el centro del ser en su totalidad, y nos pone en la pista de que cada centro espiritual de este mundo ha sido designado como "Corazón del Mundo". Cabe señalar que el corazón es esencialmente un símbolo del centro, ya se trate del centro de un ser o del centro de un mundo o universo.
El cañón del río Lobos es un lugar en el que aún pueden percibirse claros y diáfanos los ecos de cultos y tradiciones inmemoriales. Y digo aún se puede porque la masiva afluencia anual de visitantes pone en peligro este hábitat irremplazable. El problema surge cuando no hay conciencia real sobre el impacto real que se está produciendo en el entorno ecológico. En este sentido, si no se actúa a favor de la conservación de este patrimonio natural asistiremos a la paulatina desaparición de uno de los entornos más fascinantes de la Península. Es este un espacio único que aún se conserva casi tal y como era hace miles de años, cuando fue ocupado por los primeros de nuestros antepasados, con los ríos Lobos, Chico y Ucero como anfitriones, con sus cuevas y simas, sus cortadas y sabinares, sus fuentes y rocas sagradas. Un entorno natural que debería protegerse a toda costa de cualquier tipo de afán mercantilista u otros oscuros intereses.
La polémica en torno a la supuesta equidistancia de San Bartolomé de Ucero con los extremos peninsulares de Cabo de Creus y Cabo Finisterre es objeto de debate desde que Juan García Atienza, en su libro "La Meta Secreta de los Templarios", publicara la siguiente observación: "El lugar del emplazamiento del convento de Ucero, está, con absoluta exactitud en el eje vertical de la península ibérica; es decir, en la línea recta que divide las dos mitades y que equidista de sus dos puntos extremos, tanto a oriente -el cabo de Creus- como a occidente -el cabo de Finisterre-. Si situamos cuidadosamente el lugar en un mapa, sobre este meridiano imaginario, podremos comprobar que su distancia en línea recta a los dos puntos es de 527 kilómetros y 127 metros".Mucho se ha escrito desde entonces pero no hay ningún estudio cierto a día de hoy. Para tener una idea más aproximada acerca de esta polémica remito al artículo "De la supuesta EQUIDISTANCIA entre San Bartolome de Ucero y los Cabos de Creus y de Finisterre" en Celtiberia.net.
Numancia está amenazada por varios proyectos inmobiliarios. Para proteger esta ciudad dos veces milenaria hace falta que el yacimiento sea declarado por la UNESCO como un Bien Patrimonio de la Humanidad. Tú también puedes ayudar.